2 de feb. de 2012

COSAS QUE NO ENTIENDO

"Nostalgia de tus orillas"


Escucho esta nostalgia indeleble crujiendo ante mis ojos.

Escucho su cadencia, su caprichosa voluptuosidad cruzando mis recuerdos. Me resulta insólito saber que trabaja en silencio, a mis espaldas, y que teje sus raíces en la ciudad donde habitan todas mis edades.


No entiendo por qué aunque no llueva, ni haga frío, su reflejo se extiende en mi memoria. Podría hablarte de sus formas, firmes y perfectas, tan hendidas en mí que a veces pienso que toda yo le pertenezco. Quisiera saber quién le ha dado mi nombre, quién le habló del río y de la luz que nace en sus orillas, quién le ha contado que en mi alma aún lloran las ausencias. No entiendo su despertar furioso cuando aún no ha llegado el tiempo de las nieves.

Quizás esta nostalgia sea un truco para recomponer los naufragios o detener la memoria en un pasado más templado.


¿Por qué este temblor, esta ruina? ¿Por qué este crujir ante mis ojos?

Hay lunas que no alcanzo y cosas que no entiendo.



© Ana Villalobos Carballo

Publicado en la Revista Aldaba nº17- Sevilla

6 comentarios:

Alonso de Molina dijo...

Feliz regreso Ana, tiempo sin leerte, aunque este hermoso texto ya lo había disfrutado en la revista Aldaba, te aplaudo con fuerza,

un beso de los tuyos, de esos que llegan al corazón

Manu dijo...

Es también para mí una alegría encontrar de nuevo tus letras, envueltas en esa sensibilidad que siempre las caracteriza. Espero que pronto puedas volver a esta tierro que tanto añoras y en la que hay muchos que anhelamos tu regreso. Mientras tanto abrigate bien que el frío aprieta bien fuerte por esas tierras jienenses.
Me quedo recreándome en este hermoso texto.

Un beso grande

Manu

Julio dijo...

Pues bien, ha sido un placer el discurrir de la lectura por tu apacible, nostálgico y evocador texto, Ana. Felicitaciones con un abrazo.
Salud.

Ana Villalobos Carballo dijo...

Gracias, Alonso, por pasar estas nostalgias que en los últimos tiempos con tanta frecuencia me vienen a visitar.

Un beso que te llegue al corazón

Ana

Ana Villalobos Carballo dijo...

No hay nada que desee más que regresar a mi ciudad, a sus calles y a sus gentes, pero de nuevo el regreso se aplaza y no sé hasta cuando. A veces siento que es algo inalcanzable.

¿Frío? ni te imaginas, creo que es algo a lo que nunca me podré acostumbrar. Disfruta de esa luz y de ese clima de esa maravillosa tierra que no sabes lo que tienes.

Un beso que te llegue al corazón

Ana

Ana Villalobos Carballo dijo...

Gracias, Julio. A veces la nostalgia llega con demasiada fuerza y puede conmigo.

Un beso que te llegue al corazón

Ana


PD. Por cierto, me ha encantado la entrada sobre A. Gamoneda, pero ya pasaré por tu rinconcito para decírtelo.